Los tatuajes pueden llegar a ser obras de arte que llevarás en la piel para siempre, pero también pueden ser una trampa muy peligrosa, si no los realiza un profesional.

Es importante cerciorarse que el estudio cumpla con reglamentos de salubridad y que utilicen siempre agujas nuevas, de hecho, un profesional siempre te mostrará cuando saca la aguja de su empaque.

1. FORMACIONES QUELOIDES

Tal vez no lo sepas, pero podrías ser una persona con cicatrización queloide, es decir, que tu piel genera más tejido durante la curación de una herida.

 

2. INFECCIONES

Si el tatuador no es responsable y no usa una aguja nueva o reutiliza la tinta para tu tatuaje, corres el riesgo de contagiarte de alguna enfermedad, ya que ésta estará en contacto con la piel, la penetrará y sacará sangre.

VIH y Hepatitis B y C son las enfermedades más comunes de contagiarse en estas malas prácticas.

 

3. REACCIONES ALÉRGICAS

Hay personas que resultan alérgicas a las tintas y remover esta sustancia es complicada. También se puede generar una reacción alérgica al tatuaje años después de haberse hecho.

 

4. GRANULOMAS

El cuerpo reacciona naturalmente ante el tatuaje para tratar de protegernos de esta sustancia ajena a él, por lo que a veces genera nódulos alrededor de esta creación.