Quienes tienen un iPhone o cualquier producto Apple resultan ser bastante fieles a la marca, pero hay algo que siempre les molesta: cada actualización de iOS hace que los equipos más antiguos se ralenticen sin importar qué tan cargada de datos venga la actualización.

Ya son muchos los que consideran que esta es la estrategia de Apple para asegurar que sus millones de clientes renueven los teléfonos, pues si son lentos, es más probable que gasten en un nuevo hardware.

De hecho, descubrieron que los días previos al estreno de sus nuevos equipos, Apple ofrece de manera gratuita la nueva versión del software, pero una vez instalada, descubren que sus celulares rápidos se convierten en una tortuga digital.

iph