Estamos en época de rebajas y la tentación de comprar siempre está presente, así que si eres el tipo de persona que compra por comprar y que deja las cosas nuevas colgadas en el clóset sin usar, te recomendamos que sigas leyendo.

La próxima vez que compres algo colócalo en un lugar visible en tu habitación. Un sitio que veas todos los días inevitablemente.

Si cada día que miras la prenda sientes un gran deseo de ponértelo de inmediato, (dentro de la primera semana) entonces sí, arranca la etiqueta y úsalo. Pero si lo miras y piensas: “No tengo nada con lo que ponérmelo”, o “no sé cuándo ponérmelo”, o simplemente te lo pones y te lo quitas porque “no te ves bien”…  guárdalo en una bolsa, toma el ticket y devuélvelo.

De esta forma no te sentirás culpable por comprar algo que realmente no utilizas, además tu cartera te lo agradecerá.