La utilización de bótox como tratamiento de belleza y rejuvenecimiento se ha popularizado en los últimos años, logrando que las ventas de este superen los mil millones de dólares en la última década y que cada vez sean más los hombres que recurran a este tratamiento.

Como muchos descubrimientos científicos, el bótox o la toxina botulínica se descubrió al realizar una investigación sobre intoxicación por salchicha en Alemania y el descubrimiento lo realizó el investigador Justinus Kerner.

Durante la Segunda Guerra Mundial se propuso utilizar la toxina botulínica como arma biológica, se produjeron capsulas con la toxina para introducirlas en los alimentos y bebidas de oficiales japoneses sin embargo el plan nunca se llevó acabo.

Si eres de las mujeres que suda demasiado, puedes inyectar bótox en las glándulas sudoríparas y así dejarás de transpirar temporalmente.