La cadena británica BBC Mundo publicó un video con un acertijo donde la mayoría no logró darle respuesta y cuando la supieron sintieron rabia y decepción personal por no contestar algo tan lógico.

El acertijo es: Un padre y su hijo viajan en coche y tienen un accidente grave. El padre muere y al hijo se lo llevan al hospital porque necesita una compleja operación de emergencia, para la que llaman a una eminencia médica. Pero cuando entra en el quirófano dice: “No puedo operarlo, es mi hijo“. ¿Cómo se explica esto?

La mayoría, tanto hombres como mujeres, respondió que no podía ser posible, cuando la respuesta correcta es que se trataba de LA MADRE del hijo.

Este razonamiento tiene nombre científico: es una parcialidad inconsciente o “implícita”.

Este tipo de prejuicios “implícitos” puede afectar hasta a las personas más feministas debido a que tiene su origen en la infancia temprana: cuando los niños aprenden del mundo que los rodea y se crean en el cerebro asociaciones neuronales que relacionan conceptos y recuerdos de una manera inconsciente.

Esas asociaciones son culturales, pero se fijan como huellas en nuestro cerebro y nos acompañan inconscientemente durante toda la vida.