Si bien el sexo de reconciliación es más rico, esta no es la solución más adecuada para enfrentar los problemas de pareja.

Cuando tenemos relaciones nuestro cerebro libera sustancias que nos hacen sentir que todo está bien, nos relajamos y nos desestresamos, sin embargo, este estado no dura mucho tiempo.

Las sustancias que nos hacen sentir esos lapsos de felicidad pueden ser la oxitocina, que nos activa el instinto maternal, la seretonina aumenta nuestro deseo sexual y las endorfinas nos hacen entrar en un estado de euforia.

Lo más recomendable para evitar que el problema se haga más grande, es darse un espacio para hablarlo y ya con una solución más clara para el problema ¿por qué no? tener una intensa sesión de sexo de reconciliación.