Así como lo lees, si has sentido que no te identificas con tu nombre del todo o has visto a personas que deberían de tener otro nombre, como el clásico “tiene cara de Carlos”, la psicología explica por qué.

Según la investigación publicada por la Asociación Americana de Psicología, si tuvieras otro nombre, también tu personalidad sería diferente. Esto se debe porque inconscientemente nos adaptamos a los estereotipos sociales de nuestro nombre.

Por ejemplo, una investigación demostró que las personas son más propensas a imaginar que una persona llamada “Bob” es más amigable que una persona llamada “Tim”, con la que relacionan a una persona tímida y reservada.

El primer antecedente de relacionar la fonética con las características físicas está en el efecto “bouba-kiki” realizado en 1929 por el psicólogo Wolfgaang Kohler, quien encontró que las personas relacionaban a “Bouba” con objetos redondeados y a “Kiki” con objetos puntiagudos.

About The Author

Related Posts

Leave a Reply